El Camino de Santiago 2006

04 septiembre 2006

El Camino: 20 de Agosto de 2006

Huracán de sentimientos al llegar al albergue, enfrente Santiago... la ciudad se resiste a dormir. En la loma contraria el Seminario Menor, mirando a los ojos de la ciudad monumental. En lo alto Venus que de nuevo ha ganado la carrera a la luna.



He subido silencioso junto a Dani desde la Plaza Platerías en la que me decidí a acompañarle para no dejarle solo. Ensimismados, agotamos el tiempo para hablar. El ambiente en Santiago es brutal, marcha, música ... ayudaba el que me acabara de zampar media botella de albariño mientras cené...





El día ha sido para enmarcarlo de nuevo... emoción y piel de gallina constante.

Escribo sentado en la silla del hospitalero del Albergue, la gente regresa tocada de pasar el día en Santiago, origen y destino de la aventura...

Me miran como si yo lo fuera (hospitalero). Les doy las buenas noches en italiano y en inglés: todo un profesional.. En el corredor duermen Carolina y Daniel. Elva ya se fue...

Se tuvo que despedir deprisa, sin tiempo, es una leonesa muy emotiva y los nudos en la garganta y sus ojos la delataban.. Todos llevábamos intentando despistarnos de ese momento toda la tarde. Carolina con las italianas; Daniel con Elva, aguantando el tirón que se lo ha ganado a pulso; y yo con José Luis, al que he vuelto a encontrar y que me ha puesto al tanto de sus andanzas y las de sus críos.





Mientras Dani y Elva se fueron a buscar el billete de bus del Murciano, pasé la tarde con Carolina en el centro... estuvimos hablando de la vuelta.... fuimos de compras... me pillé un par de camisetas y luego la cerveza junto al Obradoiro disfrutando de la animación de las calles.



Bien merecido teníamos el reposo, porque la vuelta de la comida fue durilla.
La mariscada deambulaba por nuestros estómagos ....





y en la pendiente de subida al Albergue, nos volvimos a acordar de que la mochila pesaaaaaaba ... aunque como premio al esfuerzo aterrizamos en un sitio pulcro.. un antiguo seminario en plan cuartel.

La mariscada no era ni de lejos la mejor del "mundo mundial", pero en la calle Franco todo el mundo nos miraba con envidia porque nos sentamos pronto... Acabábamos de salir de la misa de peregrinos y nos chivaron hacia dónde dirigirnos...


La calle estaba de bote en bote.. Santiago un Domingo de Agosto está a petar de turistas .. eran las 13.20 y la gente aún no se decidía a sentarse.. Nosotros sí y lo disfrutamos con Ribeiro (muy bueno, por cierto) ...

Cinco minutos antes acabábamos de encontrarnos a Alfonso y Manuel: nos dimos un abrazo precioso... como dos viejos amigos que se reencuentran tras años. El brillo en sus ojos era como el nuestro.... Las hijas de Alfonso, que vinieron a recoger a su padre, le preguntaban a su madre: "¿y estos señores quiénes son?" y la mujer sonreía al vernos con nuestras mochilas, vieras, bordones.. "unos peregrinos como papá.." Las crías de 5 y 7 años flipaban.... Gracias a Dios que nos hemos podido despedir, nos dijimos adiós a 50 metros de nuestra ansiada mariscada..

Pero es que antes nos habíamos encontrado con Belén y Eulogio, y con Amparo y en misa vimos a Quetin.. . El día de la llegada a
Santiago te lo pasas saludando a tremendos conocidos, a tu familia de 15 días.. quizás de un día que te cruzaste, a quien adelantaste o te adelantó.. y le dijiste "Buen Camino". A la salida de La Misa, el chico de detrás nos preguntó ¿cómo acabó la fiesta en Ezequiel?" ... y sonreí ...

Te sientes especial... porque si Santiago es una ciudad de Turistas... mientras vas con tu mochila y tu bordón (o bastón) eres "diferente", aunque a Marifé no se lo parezca.. Eres el motivo de todo ... como Luca, al que nos encontramos de casualidad, y que se ha hecho un porrón de kilómetros para abrazar al santo, para sentarte en La Misa de Peregrinos...



... y aunque es cierto que hay algo más que palabras para coger sitio un Domingo en la Catedral.. una vez que las mochilas están en los bancos de los reclinatorios de la catedral, la gente se guarda mucho de criticarte. Quizás haya mal rollo con otros que reservan sitio, pero no contigo.. Porque tú eres el que tiene derecho a estar allí, para quien se dice La Misa..

Si desde que entras en la ciudad te emocionas y cuando abrazas al Santo o bajas a su tumba o le das los 3 cabezazos al Maestro de la Catedral, todo ello es para ti... entonces el embargo es mayor.

Luego empieza la misa, y dicen de dónde viene la gente y de dónde salió, y tú eres uno de los 5 de BCN que empezó en León y ya estabas emocionado, pero entonces más. Y nunca había estado tan atento en misa... todo cobraba sentido.. el viaje, el camino, las últimas decisiones y continúa la emoción.


Sentado, escondiendo mi cara dentro de la gorra que colgaba del bastón, el oficio finaliza y entonces llega el final, el Botafumeiro: y los flashes se disparan .. y el olor a incienso se escapa y el magnífico contenedor de plata vuela alto con el fuego vivo en su interior...



Lo grabamos y hacemos fotos, y murmuramos al verlo sobre nuestras cabezas. Es bonito y el humo asciende en volutas recargoladas que esparcen la esencia de la especia en el interior de la catedral,... y nos deja una sensación embriagadora similar a la que tuviste tras recoger la Compostela y dedicarte a tumbarte en el Obradorio ...





... porque aunque los turistas ya llegaron en grupo, tú tiras tu mochila en el suelo y te quedas tumbado a la sombra de la agujas, esperando que salga el sol por encima de la catedral. Y sale, y recibes sus cálidos rayos en la plaza tumbado, relajado.. se acabó andar... "feina feta". El mundo es tuyo.



TODO SE CUMPLE, NO PAIN NO GLORY o como quieras llamarlo.. y estás muy cerca del cielo en un instante de FELICIDAD ESPECTACULAR... pero todo lo bueno dura poco y te tienes que levantar para ir a la misa..

Y no es la primera vez que hoy te levantas demasiado pronto... fuiste a hacer la cola de la Compostela en la Casa del Deán.. y para colmo, resultó que habían entrado a robar, y tocó esperar: pero no fue demasiado al poco tenías tu certificado en Latín que acredita que has peregrinado con fines cristianos y tu tubo con su Credencial sellada Completamente.

Y todas las penas y sinsabores se esfumaron al llegar a Santiago: el frío, el cansancio pasaron a un segundo plano; y hay que joderse, porque esta mañana hacía un frío de cojones en Santiago con una niebla baja que te calaba hasta el tuétano...



pero era el último día e ibas a por tu Compostela.. ibas a entrar en Santiago donde todosecumple