... 29 de Julio de 2007: Las líneas de Nazca ...

Son las 5.30.. Toni duerme, escucho sus ronquidos, su hermana estaba en lo cierto... anoche me quedé con la libreta sobre la cama...

Refunfuño porque toca "rehacer" las mochilas... hay que dejar una en la consigna del hotel y cargar con la otra para 3 días... Nazca, Paracas... A ver cómo están los hoteles, porque las habitaciones de hoy no son precisamente las de un Meliá... pero demos un voto de confianza.. aún es pronto para alzar la voz ... let's see....

Vamos a desayunar con todo recogido y nos esperan tostadas con mermerlada, café con leche y huevos revueltos... no está mal.. El servicio es muy, muy lento y Germán tiene que ayudar a servirnos porque si no, no llegaremos...

Esta mañana iremos en un autobús de línea local hacia Ica y el horario está muy ajustado...

Cuando acabamos de desayunar, hacia las busetas y de allí a la terminal... Nos reímos escuchando a Juan Carlos cómo ayer "se dejó los cuernos" contra el techo de la furgoneta... al parecer se dio un buen toque al entrar en la parte de atrás... hoy, con evidente falta de originalidad, alguno ya le hemos emulado... Llegamos a la terminal y nos toca esperar...



El recorrido por Lima ha sido a través de un especie de cinturón de circunvalación en construcción perpetua. En los bordes de "la ronda" hay espacios de césped donde en relieve están las vallas publicitarias ...




Mientras esperamos, toca hacer fotos... Ya les aviso de que soy un plasta, pero no ponen (del todo) mala cara...

Germán nos indica que subamos colocando las mochilas sobre las rodillas, nada de utilizar la parte de arriba que al parecer es costumbre local ser ligeros de manos... Sentado junto a Nacho sufrimos las anchuras del espacio...

... "Iremos saliendo" de Lima durante 1 hora más: barrios y barrios de chabolas, de casas bajas, de personas viviendo en condiciones que se me antojan infrahumanas...




... Barrios y más barrios, ciudades satélites o pueblos jóvenes, como se denominan aquí ... pienso en lo tremendamente duro que debe ser vivir aquí, sin agua, sin alcantarillado y trabajando en una gran urbe de 12 Mio de personas...

Vamos por la carretera Panamericana y las velocidades son exageradas... el autobusero adelanta como un poseso.. y se va frenando cada 10 minutos en los apeaderos... En cada uno de ellos sube un revisor vestido de verde (diferente del anterior) y nos pide los billetes. También entran vendedores de fritos: plátanos, papas, camote (¿?), alfajores... también nos ofrecen choclo (un tipo de maiz hervido) ...



Nacho se reía sobre si nos iba a poner película en el bus: pues sí, ponen "Deja Vú" y aunque no le haga caso, todos tenemos la vista en el exterior, el DVD se ve de fábula...

Por el lateral izquierdo aparecen montañas de arena y de tierra seca, sin embargo por la derecha vamos viendo el mar o las dunas previas...





Ver el desierto tan cerca del mar me choca, me hace volver a Huelva... Desierto, dunas y playas privadas (o clubes) con los espacios reservados y emplazamientos gigantecos... Si pillase una de estas "calitas" el Señor Meliá se iba a forrar...



Me adormilo... Pasamos por Cañete, por Chincha, en dirección a Ica...



En Chincha bajo en busca de un servicio ... Joan el mallorquín ha sido el primero que se ha lanzado y ha provocado que la mitad del grupo se apee.. Para entrar en los lavabos hay que palmar medio sol por un triste trozo de papel higiénico... de todas formas tal y como iba estaba dispuesto a pagar lo que hiciese falta...

Ya de vuelta, espero que suba una vendedora con fritos. Son las 12 y media y tengo hambre... le pido plátano y lo comparto con el grupo, quien más y quien menos ha traído diversas bolsas con chucherías y frutos secos... Nacho compra Camote... es boniato o batata, y está muy, muy rico...

Miro por la ventilla: las poblaciones son pequeños oasis en el desierto que nos envuelve, el terreno es árido y sólo el paso de algún riachuelo crea pequeños vallecillos verdes junto al mar...



Llegamos a la estación de Ica... toca bajarse y en furgoneta nos llevarán a comer... escoge Germán y nos planta en un Restaurante Turístico... la verdad: mogollón de sonido durante la comida... cometo el error de pedir de primero ensalada y nos traen una mega fuente de la que podrían comer 7 personas, y además los segundos también son abundantes.. no hay quien le meta mano... Probamos la chicha morada que es un refesco, dulce muy dulce hecho a base de un maiz morado fermentado con canela y clavo... es una de las bebidas nacionales...



Hablo con Isabel de Zaragoza sobre la Expo de mi "pueblo" y de los diferentes tipos de bonos que hay para entrar: son nominales, me dice... así que si quisiera ir tendría que sacármelo a mi nombre... no creo que el tema acabe como nuestro afamado Fòrum Universal de les Cultures ..

Acabamos de comer y de vuelta a la "fragoneta": quedan 2 horas hasta Nazca... El paseo se adentra en pleno desierto, secarral en el horizone y tierras muertas a nuestro par... La carretera sube y baja y el conductor, que es primo de Fernando Alonso, exprime los 500 CV del motor de su furgoneta al límite...

Cabezadas y despertares doloros en el viaje.. y poco a poco unas montañas se nos engullen y atravesamos barrancos "divertidos" tras túneles de cuento de miedo... La bajada del puertecito es todo una proeza a esas velocidades ... bueno, al camión de carga de delante no aprobó el examen y su mercancía acabó en el suelo...



Estamos cerca de Nazca y ya vemos avionetas volando..



tenemos prisa, hay que llegar para coger el último turno y así no esperar a la cola de mañana, pues las condiciones del viento son impredecibles y si no amanece un día propicio podríamos vernos forzados a esperar varias horas...

En cuanto bajamos: ¡a correr! y hacemos grupos en función del orden de llegada... En la avioneta que estaba amarrada entramos: Joan, Piti, Marcel, Imma y servidor ... y ¡a volar!.



El paseíto es "entretenido" y noto un buen mareo.. las figuras están ahí abajo y aunque parece que son pequeñas, se trata de montañas enteras con el dibujo impreso... para flipar



Hay muchas más figuras y símbolos que los habituales conocidos (el mono, el colibrí, el astronauta, el cóndor...) El piloto va haciendo el recorrido y nos comenta qué va a venir: "a la izquierda, junto al ala: el mono, el mono debajo del ala"... Somos el último turno y se le nota hasta las narices de la misma cantinela que supongo repite unas 25 veces por día...





Los rolls del avioncito son de cine y mi estómago se resiente .. pero lo controlo.. el mareo me deja blanco, pero no atravieso el umbral del verde... no paro de hacer fotos, pero casi seguro que salen un churro.. esto se mueve más que el euribor... El tour nos lleva no más de 20 minutos, pero venir aquí y no ver las líneas es casi un delito...

Bajamos sanos y salvos, y mientras recuperamos la compostura, nos hacemos fotos con la avioneta, o lo que por un momento pensé que podría ser mi ataúd...



Me entero de que Juanqui e Inma no han podido viajar... no sé qué problemas hubo con los asientos... lo tendrán que hacer mañana...

Nos llevan al hotel, pero antes de llegar toca cargar víveres para mañana... Nos vamos a las habitaciones y lo que son las cosas: resultan que están muy bien... El hotel es muy bonito, decorado con gusto y la hamaca del pasillo parece cómoda... habrá que probarla...






Descansamos unos minutos tras aposentarnos y nos vamos a recepción... Germán nos acompaña hasta el centro (aquí es las Plaza de Armas) y nos deja allí para que cada uno cene a su aire...

Es Domingo, día de Fiestas Patrias en Perú y todo está "lleno de bote en bote"... vemos una especie de actuación en la susodicha Plaza y nos damos unos voltios alrededor de la misma donde hay un mercadillo...

Acabamos cenando donde Germán nos recomendó ... pero sólo Toni y yo nos atrevemos con los platos locales: si pillamos diarrea, cuanto antes mejor... Nos iniciamos también en el mate de coca... al final no es más que una infusión como la manzanilla... la venden en sobre de "Hornimans".. está bien, pero básicamente porque el estómago requiere algo caliente... El servicio es lento de narices... ¡Dios mío!, tiene pinta de ser una constante...

Nos caemos de sueño, son sólo ls 22.00 y volvemos arrastrándonos al hotel.... mañana será otro día...